pimovi escribió:manbemel escribió:Un despropósito que después de todo un ERE en el que han renovado a toda la plantilla, y después de hartarse de decir que iban a tirar más de los trabajadores de la casa, ahora cojan a un jubilado de fuera de TVE para hacer una vez más (mal) la retransmisión de Eurovision. ¿Habeis visto lo endiosado que sigue creyéndose, que se ha chupado tres minutos del directo sólo para él como si el fuera la gran estrella? Lo más bochornoso de la gala después del Cobra.

Para ser justos este hombre fue obligado a jubilarse. Esa actitud, desde un estamento público, no la entiendo porque legislativamente en España la jubilación es voluntaria. Independientemente de esto, Yo relaciono la voz de Uribarri con el festival. al igual que la cortinilla azul -ya jubilada tambien jejejeje-. No me gusta de Uribarri que se las dé de listillo en las votaciones, puesto que lo único que consigue es extender la idea de que el festival es politiqueo. Pero realmente Uribarri vive el festival y lio conoce. Yo le doy una oportunidad muy a gusto.
Jose Luis Uribarri era trabajador fijo de TVE con categoría de funcionario público (como todos los que empezaron a trabajar en TVE en los 60 y 70), y como tal y según el artículo 67.3 del Estatuto Básico del Empleado Público, la edad de jubilación forzosa es a los sesenta y cinco años, con la posibilidad de que el funcionario solicite la prolongación de su permanencia en el servicio activo, pudiendo permanecer hasta los setenta años sin jubilarse. Urribarri cumplió los 65 años en el 2001 y los 70 (edad máxima para trabajar como funcionario) en el 2006.
Esto no quita que TVE pueda contratarle para determinados actos sin importar su edad (y más cuendo el propio presidente de la CRTVE es octogenario), pero me parece un insulto para la cantidad de trabajadores de la CRTVE que obligatoriamente no han tenido más narices que acojerse al ERE y con 52 años (la mismisima Beatriz Pécker) verse prejubilada. Además Uribarri seguirá cobrando su pensión más lo que le pague TVE por retransmitir el ESC; en cambio un trabajador sometido al ERE no puede trabajar mientras cobre la prejubilación o se la quitan.
Uribarri no vive eurovisión, intenta vivir de él; de ahí sus continuas visitas a programas del higado de la competencia para contar falsedades y ganarse unos €uros extras.
Uribarri no conoce eurovision, todo se lo chivava el eurofan que llevaba de asistente. Al no saber ingles no participaba en la vida social que giraba alrededor del ESC en los días previos, por lo que no se enteraba de nada.
Uribarri no es tan adivino como parece, ya que antes del comienzo de la votación muchas delegaciones ya sabe lo que van a votar y solo hay que mandar al asistente eurofan a las demás cabinas de comentaristas para sacar información.
Uribarri es un viejo verde y homófobo en sus comentarios, con frases típicas que harían gracia en las películas de Landa, pero no hoy en día.
Uribarri es la persona que más daño ha hecho al ESC con sus comentarios, dando una imagen errónea.
Si los ingleses se han podido librar de Terry Wogan, ¿no vamos a poder librarnos nosotros nunca del Uribarri?